La mira. Lo mira. Necesito que ruedes desde la entrada norte a la enagua sureña. No le digas a nadie quién te envía. No me nombres. No me hagas señal. Me enteraré de qué cumplimos al primer golpe de conuco hembra, cuando la marimba resbale gemidos. Luego, no tienes por qué soltar mi mano. Pero la puerta de la casa, abierta. Barichara, Colombia. Verano de 2010.
Post 590 ¡Empieza por ti!
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¡Empieza por ti! *Elige comenzar el día con una sonrisa en los labios.
*Valora lo que tienes, en lugar de lamentarte por lo que falta. *Intenta no
juzgar (...


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