No sé que tienen las flores, llorona. Las flores del camposanto. Que cuando las mueve el viento, llorona, parece que están llorando. Ay de mi, llorona. Llorona, tu eres mi yuca. Me quitarán de quererte, llorona. Pero de olvidarte, nunca. Colonias de Villanueva, Llanos Orientales colombianos. Verano de 2010. Recuerdo de todos los días.
Post 596 El peligro de ayudar demasiado
-
El peligro de ayudar demasiado Aprende a dar sin abandonarte En lo alto de
una montaña silenciosa vivía un monje conocido por su extrema bondad. Él
ayudaba...


No hay comentarios:
Publicar un comentario