Desde entonces, me tapo antes de salir a la calle y vivo en condena. De no haber probado bocado, ni género oprimido ni pudor. Colombia, verano de 2010.
Post 596 El peligro de ayudar demasiado
-
El peligro de ayudar demasiado Aprende a dar sin abandonarte En lo alto de
una montaña silenciosa vivía un monje conocido por su extrema bondad. Él
ayudaba...


No hay comentarios:
Publicar un comentario