Me gustaba enfocar por el visor de la moneda mientras esperaba al trueque de los domingos. El gesto de las veinticinco pesetas era riguroso. En aquel tratamiento sólo variaban dos cosas; la fecha y la gominola.
Morir de pena
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Marjane Satrapi dibujó en ‘Persépolis’ su tragedia y la de muchas mujeres
iraníes bajo el yugo islámico. Tuvo que dejar su país cuando los iraníes
intuyero...


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